El resto de la obra sigue inconmensurable, recordando esa película que me hizo llorar y reír de pequeño, la película que a muchos niños de tantas generaciones ha hecho sentir lo mismo. Realmente salí impresionado del espectáculo, era incapaz de imaginar algo así por muchas críticas positivas que hubiera leído. Vale la pena viajar a Madrid y conseguir la entrada para ver esta obra de arte!El teatro correcto, nosotros conseguimos las entradas en la zona club (entre el primer anfiteatro y platea), como un tipo de entresuelo. Estábamos un poco a la esquina pero se podía ver perfectamente. Desde la página oficial del musical se buscar como verás el escenario desde tu butaca, y realmente en todas las localidades se ve perfectamente. La pega de las butacas es que son muy justas, al estar en primera fila tenía el pequeño muro delante y tuve que estar con las piernas bien recogidas durante toda la función.