Esta curiosa historia está basada en la construcción de la Catedral de Múnich, famosa por sus dos altas torres las cuales se pueden ver desde casi cualquier punto de Múnich. Esta entrada se centrará únicamente en la Catedral de Múnich y sus historias.
Como edificio interiormente es bastante
austera, sin nada que destaque, así que pasa a ser visita obligada por su
cercanía al centro y su historia, no por su belleza.
La primera historia, que más que historia
es un dato, es que fue uno de los pocos edificios de Múnich que no se bombardeó
totalmente, ya que sus dos altas torres servían a los bombarderos como guía
para ubicarse sobre el cielo de la capital bávara. Esto no evitó que su altar
quedara arrasado por las bombas. Hay algunas imágenes en el interior donde
podemos ver como quedó el templo después del bombardeo.
